La nueva firma de hidrocarburos de Langosteira ya planea su expansión

Oil Deposit Corunna busca clientes y planea cuadriplicar su capacidad en el puerto

La empresa Deep Water, que ha solicitado una concesión en el puerto exterior de 45.100 metros cuadrados para construir una terminal de hidrocarburos, ha cambiado su nombre por el de Oil Deposit Corunna (ODC) y ya piensa en la posible ampliación de esas instalaciones. La firma ha lanzado una fuerte campaña comercial en la red, en la que explica que, de existir demanda, incrementará su capacidad de distribución de los 350.000 metros cúbicos previstos a 1,15 millones, casi cuatro veces más. La expansión se ejecutaría en dos fases, que aumentarían la capacidad en 350.000 y 500.000 metros cúbicos, respectivamente.

Además, la campaña destaca la ubicación estratégica de Langosteira, próxima a las principales rutas marítimas, y las características de su modernas y «gigantescas» infraestructuras.

El objetivo de la futura terminal es distribuir petroleo y derivados como queroseno, nafta o gasolina a buques. La instalación inicial dispondrá de ocho tanques con la citada capacidad de casi 350.000 metros cúbicos. Está previsto que los depósitos hagan unas ocho rotaciones anuales, de manera que se distribuirán casi 2,8 millones de metros cúbicos de graneles líquidos cada año desde la terminal. Las tasas por esa actividad se traduciría en unos ingresos 3 millones de euros anuales para la Autoridad Portuaria de A Coruña.

Por su volumen, la llegada de ODC a Langosteira compensará la renuncia de la petrolera mexicana Pemex a instalarse allí. La firma americana confirmó el pasado verano por carta que desistía del proyecto a causa de los problemas financieros por los que atraviesa y del abaratamiento del petroleo en Estados Unidos.

El testigo lo ha cogido ODC, una empresa española cuyo proyecto ya ha superado la fase de exposición al público, en la que solo se registró una alegación. La presentó Repsol, que durante los próximos años trasladará toda su actividad petrolera desde los muelles interiores al exterior. En su escrito, la multinacional quería garantías de que la nueva instalación no influirá en su actividad, y recordaba que podría pedir una ampliación de los terrenos que tiene concedidos en Langosteira.

En principio ninguno de los dos requerimientos interfiere con los planes de ODC, que ahora está pendiente de que finalicen los trámites ambientales para iniciar las obras el año que viene y, si todo marcha como está previsto, la actividad en el 2019.

ODC está dirigida por dos personas. Uno de ellos es José Luis Almazán Palomino, que fue director del puerto de Melilla del 2004 al 2012, es vicepresidente de la patronal PIPE, que agrupa a los principales inversores en los puertos españoles, y tiene una amplia experiencia en el sector marítimo. El otro es Antonio Martínez-Laredo, que administra una compañía fundada hace más de siete años que gestiona los terminales de almacenamiento de productos petrolíferos en el puerto de Málaga.

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